Hace ya unos años que tuve la suerte de conocer a tu mama, después de un tiempo llegaste tu, he intentado, a partir de esos hechos, cambiar un poco de mis malos hábitos, lo acepto, me cuesta trabajo, pero sé que poco a poco lo voy a lograr.
También es cierto que tengo demonios internos que están dormidos y que siempre salen en el peor momento, aun no los controlo del todo, más bien me controlan a mí.
Quizá algún día por casualidad encuentres este sitio y veas lo que tu Papá dejo para ti, no si sea bueno o malo,- como dicen algunos- , que lo sepas, a mi igual me daba flojera ir a la escuela cuando era niño, pero tuve que aprender a quitarme esa flojera y no darme por vencido cuando las cosas no salían del todo bien como quería, mi Papá – tu abuelo- me enseño a trabajar desde pequeño, el ha sido un gran ejemplo para mi, que pese a sus limitaciones académicas, pudo construir una gran familia y hasta donde su economía lo permitió, nos dio educación académica, si, es cierto, tuvimos limitaciones, como toda familia de clase media, pero siempre nos mantuvimos juntos y creo que el – tu abuelo- está orgulloso, muy a su manera de ver que nosotros hemos podido sobresalir y llegar a un lugar más lejos que él, y es que la ley de la vida es así: tenemos que ser mejores que nuestros padres; es por eso que no tengo dudas que tu llegaras mas lejos de lo que he logrado yo.
Estos años que has estado con nosotros, me he dado cuenta, que como toda mujer, eres complicada de entender, y que pasando el tiempo será más difícil poder complacerte en tus cosas, espero que nunca perdamos lo básico: Papá e Hija.
Mi mamá, tu abuela, habla demasiado, ya has acostumbrado eso, pero igual que tu abuelo, ella ha sido una inspiración para mí.
Tu mama no lo dice, pero sé que estará de acuerdo conmigo, la única cualidad rescatable que tengo es que me gusta trabajar mucho e intento por todos los medios posibles buscar mas y mas trabajo.
Igual para que lo sepas, soy un Papá celoso, que quiere a la fuerza que juegues futbol, que quiere que te pongas la camiseta del América y que algún día vayas al estadio Azteca con tu mamá y conmigo a ver un clásico América-Chivas, te vas a ver muy coqueta con tu playera amarilla, de eso no tengo dudas.
Para terminar, no te desanimes por las cosas que pasen, al final del día, pasaran, y solo si tu permites que permanezca o te hagan daño, lo harán.
A ver si un dia de estos encuentro un comentario de ti. saludos hasta ese dia.
